“La crisis posterior a la partida de la Compañía Bananera”

 

La crisis post-bananera. En Finca 6 y las antiguas fincas de Palmar Sur, todavía hoy, 30 años después de ese acontecimiento, se percibe el efecto de la  partida de la Compañía Bananera. El evento significó la ruptura del eje sobre el cual se había construido la sociedad sureña y su economía. En los relatos de los antiguos bananeros la drástica salida de la empresa se recuerda como una tragedia para la región. Sobrevino un periodo de caos, más de 2000 personas quedaron sin trabajo y las fincas fueron abandonadas. La compañía desmanteló el muelle, abandonó el ferrocarril, las viviendas quedaron vacías y la maleza cubrió casas y antiguos sembradíos.

Reconstruyendo el mundo. Hubo esfuerzos por impulsar una serie de proyectos productivos bajo la figura de cooperativas de trabajadores vinculadas al cacao, el banano y el plátano. Por diversos motivos, muchos proyectos fracasaron y en algunas zonas se vive   una sensación de incertidumbre.

En el 2001, un movimiento social originó la creación de SURCOOP, una “mega cooperativa” que agrupa cinco fincas 5,6,8,11, y finca Puntarenas. Pero también SURCOOP ha afrontado problemas financieros y una disminución en las exportaciones de plátano. La economía de esta y otras cooperativas de la región es precaria.

Desarraigo y migración.  Desde la partida de la Compañía Bananera, la población de las antiguas fincas experimenta ciclos de auges y fracasos económicos, así como sucesivas olas migratorias. En esta situación de desarraigo, los mayores y los pensionados se quedan en las fincas, y los que tienen trabajo fijo fuera de ellas. Los demás, si pueden, emigran.

En los últimos años, los pobladores de Finca 6 viven con la esperanza de garantizarse la posesión de las viviendas. Esta situación se refleja en la alta migración y baja densidad poblacional que experimenta el cantón de Osa.

2013